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| Exposicion de las esclavas sissys |
En Dubai, en un amplio salón y en una especie de vitrinas, fuimos
expuestas todas para ser exhibidas a los posibles clientes.
Posteriormente comenzó el verdadero espectáculo. Tras retocar nuestro
maquillaje y nuestras escasas ropas, fuimos llevadas a aquel amplísimo salón,
el cual estaba lleno de muchos hombres y alguna que otra mujer. Algunos de
estos hombres han venido para encontrar novia mariquita y otros son mayoristas
que vienen a comprar mariquitas, para llevarlas a otros países musulmanes de
Asia y África. Lo que supone que alguna de aquellas chicas sissy pudieran
terminar en cualquier lugar, desde Pakistán hasta Nigeria.
| Los compradores examinan las esclavas en venta. |
El procedimiento es la venta por subasta. El que dirige la subasta, va
diciendo el nombre de la chica y esta se adelanta y tras decir cada chica, su
nombre y su edad, comienza la licitación entre los asistentes, adjudicándose la
chica al que más dinero ofrezca por ella.
La licitación es rápida, compulsiva y escandalosa, y tras ser
adjudicada la mariquita, es inmediatamente entregada al dueño que la ha
comprado. Para muchos mariquitas, esta es la última vez que exhibe su rostro
desnudo en público ya que, a partir de entonces, comienza su modesta vida
matrimonial musulmana.
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| Está siendo subastada una esclava y las otras esperan su turno. |
Particularmente a mi y a otras cuatro chicas, nos compró un mayorista
turco, que desde Dubái nos hizo volar a Ankara. Este individuo principalmente
tenía clientas femeninas, ya que las mujeres en Turquía tienen una mayor
libertad, más acorde con los países occidentales.
| Examinanado la calidad de la esclava en venta. |
Algunos mayoristas, venden las mariquitas feminizadas a pequeños
comerciantes que a su vez las hacen llegar a manos de hombres casamenteros que
desean tener en su harem una mujer mariquita. Esta forma de vender al por menor
mariquitas extranjeras, atractivas y complacientes, ha traído como consecuencia
la apertura de nuevos mercados, poniendo estas mujeres al alcance de un mayor
numero de hombres, lo que ha hecho que se incremente la demanda.
| Examinando la calidad de la esclava a comprar |
Las tiendas donde aparecen ofrecidas novias mariquitas han proliferado
de manera inusitada, lo que ha contribuido a normalizar y desestigmatizar el
papel de estas novias afeminadas, siendo además en dichos lugares, donde se
pueden adquirir las ropas de mujer y equipos de enseres especializados en
moderación y disciplina, para facilitar la transición de las novias adquiridas
a la plácida vida hogareña del serrallo.
Yo particularmente, también acabe en una de esas tiendas, donde estando
siendo exhibida en uno de sus escaparates, desperté el interés de una joven
mujer, que se acercó a mí y sobándome todo mi cuerpo, incluso mis culito y mi clítoris,
para comprobar que no era una mujer biológica, ya que al tratarse de una
mariquita como yo, al asumir un papel ambiguo de cara a la legislación y la
costumbre, puedo por tanto, ser desposada tanto por un hombre, como por una
mujer, no incurriéndose de esta manera en delito de homosexualidad, puesto que
una mujer mariquita, no es ni una cosa ni la otra.
| El nuevo amo examina la esclava que va a comprar. |
Aquella mujer llamada Amina, me llevo con ella a su casa, una vez pago
por mi el precio estipulado. Seguidamente me hizo su esposa convirtiéndome
oficialmente en su “khadim”, al no figurar yo como hombre, se tuvo que buscar
una solución, por lo que en los documentos pertinentes fui mencionada como
sirviente, por lo que, pese a que me desposaron con ella, no tenía ningún tipo
de derechos. En realidad, me había convertido en un esclavo sexual por
matrimonio.
| También señoras van al mercado a comprar su esclava. |
Amira me trataba muy bien, se comportaba muy bien conmigo, tratando de convencerme de que mi nueva vida como esposa mariquita musulmana, era un regalo que me había ofrecido la vida, por obra de Allah.
| Una ama examina las esclavas en venta. |
Me ordeno que leyera el Corán, cuando no estuviera prestándole
servicio, puesto que me haría preguntas a modo de examen, que debería responder
de forma correcta, puesto que de otra forma, podría llegar a ser repudiada.
Fui registrada como marica por varias autoridades, constando en todos los documentos, además, el nombre y los datos de contacto de mi esposa, quien me poseía como marica.
Amira, además pertenecía a su esposo quien la utilizaba cuando a él le
venía en gana, puesto que tenía cinco esposas en su harem.
| En el harem esclavas atienden a su amo. |
Madani, que así se llamaba el esposo de Amira, indistintamente usaba a
sus esposas, como también a las esclavas que les servían, entre las que me
encontraba yo. Todas las mujeres de aquel serrallo, nos estábamos continuamente
a disposición de los caprichos de Madani.
Mi comportamiento debía ser exquisito, ya que, si no estaban conformes
mis amos con mí comportamiento, podrían repudiarme, iniciándose una especie de
divorcio, que traía consigo, mi devolución al mercader que me vendió en su día,
para que pudiera volver a ofrecerme en venta nuevamente, o a veces, cuando tu
ama o amo deseaba castigarte, por ser calificada como mala mujer, te vendían a
burdeles de la ciudad, para prestar servicios como maquitas en los mismos.
| Esclavas siendo usadas por su amo. |
Tras haber descrito como un marica puede convertirse en mujer musulmana
y servir a cualquier musulmán, cuestión ésta que está muy demandada en la
actualidad, principalmente porque somos muchas las jóvenes mariquitas que
deseamos enloquecidamente, ser amada y pertenecer sexualmente a buen macho alfa
musulmán, para así vivir las anheladas costumbres islamitas, dejo por concluido
este trabajo, sin perjuicio de seguir relatando mi vida como sirvienta
musulmana.
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| Carlota sirviendo al amo que la ha comprado. |



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