sábado, 4 de octubre de 2025

CARLOTA II: Se acepta como marica e ingresa en escuela de Sissy´s

 

Carlota al cumplir 18 años

Carlos es un chico que nació y se crio, en el barrio humilde del Cabañal de la ciudad de Valencia. Desde que era un crío, tuvo claro que la naturaleza no había acertado con él, puesto que desde siempre sintió y actuó como si fuera una niña.

Ya en los primeros años de su pubertad, notó como sus instintos y sus deseos eran femeninos, gustándole compartir todo lo que oliera a mujer y por supuesto, perdía el sentido por los chicos machos de su barrio, lo que le trajo muchos problemas, pues no era comprendido por algunos y lo más principal, era odiado por su padre, ya que las ilusiones que éste tenía con el único niño de la casa, se vieron frustradas.

Carlota se sentía mujer desde siempre

Al cumplir 18 años, Carlos dio rienda suelta a su feminidad, exteriorizándola, viviéndola a tope y trabajándola para convertirse en una verdadera mujer, lo que supuso, verse obligado a abandonar el domicilio familiar, ya que las disputas con su padre eran continuas, al no admitir que su único hijo comenzara a vestir, maquillarse y comportarse como una hija más.

Así llegó a Madrid, un joven de 18 años reciencumplidos, afeminado, bastante agraciado físicamente, con un cuerpazo muy femenino, desenfadado y dispuesto a comerse el mundo, sin más capital y bagaje que el descrito.

Enseguida entró en contacto con el ambiente gay de Madrid, frecuentando los saraos y antros del barrio de Chueca, donde no le fue difícil simpatizar con el entorno canalla del lugar, porque cuando se maquillaba y transformaba en una exuberante femboy, llamaba extraordinariamente la atención por su belleza y frescura.

Así era como trabajaba Carlota como camarera

Comenzó a trabajar sirviendo copas en uno de aquellos antros, donde además estaba obligado a exhibirse con poca ropa y a provocar continuamente, para así atraer el interés de los clientes, como hacían el resto de sus cuatro a seis compañer@s.

Carlota atendiendo sexualmente al carnicero musulman

Pronto conoció a un industrial carnicero originario del norte de África, llamado Nader, con el que comenzó a mantener una relación de afectividad, que le llevo a convivir en su propia casa, junto a dos mujeres árabes que tenía el musulmán, atendiendo entre las tres, las labores cotidianas de la casa y sexualmente al moro.

A los pocos meses de estar en esta situación, el árabe falleció repentinamente de un infarto, haciéndose cargo de las dos mujeres que tenía, un hermano más joven, que repudió a Carlota, teniendo ésta que volver a buscarse su sustento acudiendo a locales de ambiente, donde a cambio de cantidades de dinero, prestaba servicios de sexo, a todo el que se lo solicitaba.

Harta de llevar esa vida y habiendo quedado fascinada con la forma de vida sumisa, que había observado en las mujeres del carnicero con el que convivió, empezó a entrar en páginas donde escuelas de sisificación, ofrecían enseñanzas para convertir chicos en unas auténticas mujeres, a las que posibilitarían relaciones con hombres musulmanes.

Con imagenes como esta se comenzó a dar a conocer en internet

Sus actividades en internet, su página de inicio y sus apariciones en varios foros donde mostraba sus inclinaciones sumisas y fantasías travesti, fueron rastreadas por páginas dedicadas a reclutar chicos occidentales, para someterlos a un proceso de feminización y conversión al islam, por lo que no tardaron en ponerse en contacto directamente con Carlota, la que no dudo en aceptar la propuesta que le hacían e ingresó en una escuela de feminización denominada “sissy study”, con sucursal en Barcelona.

Llego a la ciudad condal y al lugar donde se hallaba ubicada la escuela, en un enorme edificio ocupado por el centro de enseñanza de sissy´s. Lo primero que hicieron al llegar es pasar por la oficina de filiación donde entregaron todas sus pertenencias, incluido el teléfono móvil y su documentación.

Maquillada y vestida para comenzar su feminización

Una vez bañadas y depiladas empezó su feminización, primero las maquillaron, les pusieron un diminuto tanga y sujetador, unos transparentes pantalones árabes, para cubrir el pelo y la cabeza un velo hasta la cintura aproximadamente, llamado hiyab. Vestidas de esta forma, las doce chicas que componían el curso, bajaron todas al salón donde la directora les dijo:

-Desde este instante vais a comenzar a aprender como ser mujeres sissy´s, dispuestas siempre para ser amantes, esposas, concubinas de hombres alfa que deseen usaros y convertiros, en sus depósitos para deslechar sus vergas. Desde este momento olvidaros de que un día fuiste varones y por supuesto, convenceros que sois mujeres sumisas y servidoras de los hombres, quienes podrán hacer con vosotras lo que deseen, lo que ellos quieran, puesto que sois seres inferiores. Aprenderéis sin rechistar todas las técnicas y todas las practicas necesarias a tal fin, la que mejor las realice se les reconocerá su éxito y las que peor, serán castigadas, para que pongan el interés y el ahínco pertinente, que culmine con su entera educación como marica al servicio de un hombre. Cada una estará asignada a un grupo de cuatro chicas y cada grupo a una de las tres monitoras llamadas Sandra, Justine y Mónica. DISCIPLINA OBEDIENCIA Y SUMISION, son las máximas que siembre deben imperar en vuestra voluntad.

Sissys en proceso de feminización y esclavitud


No hay comentarios:

Publicar un comentario