miércoles, 7 de abril de 2021

¿TE GUSTARIA SER SUBASTADA?

 

 

  La primera vez que participas en una subasta como esclava, es algo que nunca olvidaras. Aconsejo a las chicas que estén interesadas a que tan pronto se enteren de alguna participen en ellas. Es difícil enterarse porque  suelen organizarse en círculos muy cerrados, pero haberlas ahílas y casi todas las semanas hay alguna. Ahora en tiempo de pandemia la cosa esta más difícil. 
 
Ninguna de las subastas a las que he asistido ha sido igual, todas fueron diferentes porque cada una se atiene a las normas que hayan establecido los amos organizadores de la subasta, atendiendo a las esclavas a vender, quienes son los compradores, sí existe o no, mucha demanda en el momento, etc… 
 
A la subasta la esclava que asiste para ser subastada, siempre es mayor de edad y va libremente sin ninguna coacción, aunque parezca una paradoja, lo que echa por tierra los cuentos que existe entorno de tráfico humano, prostitución, etc. 
 
La esclava va libremente y sabe a lo que va, porque con antelación tiene que saber las reglas de la subasta, y va porque le gusta ser tratada con disciplina y ser humillada durante el proceso de compra-venta y los momentos previos y posteriores, ya que su ideal es considerarse y sentirse una cosa, ser y sentirse esclava. 
 
La subasta de esclavas es algo que atrae tanto a posibles amos compradores, como a las esclavas que son ofrecidas en venta, siendo algo que siempre existió, en unas épocas más y en otras menos, pero siempre existió desde antes de la antigua Roma, hasta nuestros días. 
 
Hoy se suele practicar estas subastas, en clubes o círculos privados muy cerrados, por no estar muy bien visto por el resto de la sociedad, a la que se le ha vendido este producto de forma estigmatizada, por un grupo dirigente que intentan imponer sus valores morales. 
 
El dinero que se paga por la esclava subastada, la mayor parte va a parar a manos de la esclava, si va sola a la subasta, o a manos del amo o protector que la hubiere presentado a la organización de la subasta, que justifique ser su amo antes de la subasta. 
 
El objeto de la subasta es ver el valor que se le da a la esclava subastada, por los amos que pujan por ella y para valorar la competencia que surge, entre unos amos y otros interesados en adquirir a la esclava. Y por supuesto pasárselo bien durante el tiempo que se haya convenido que la esclava esté en manos de su nuevo amo. 
 
A la subasta llega la esclava porque la lleva su amo o su dominante, quien tiene relación con este tipo de eventos y se entera de la fecha y el lugar donde se celebra la subasta. 
 
En ocasiones es la propia esclava la que se entera de la subasta y va ella sola o se acompaña de alguna neófita amiga, para que se inicie en ser subastada también. Yo fui llevada la primera vez por mi amo Armando y he de decir que ser subastada, te da una sensación de disfrutar de esa subasta y te pone la adrenalina a mil. 
 
Una esclava para ser subastada no requiere ningún requisito específico, aunque en algunas subastas sus organizadores, exigen una selección rigurosa de la esclava a subastar atendiendo al físico y la capacidad de aguante de la esclava. Existiendo también subastas donde el aspecto físico no se tiene muy en cuenta. 
 
El precio de salida para cada una de las esclavas lo pone la organización, teniendo en cuenta de si se trata de una esclava joven, o más madurita. A veces el precio de salida es cero y otras ocasiones, se fija de antemano por la organización a todas las esclavas o a cada una, el que le pudiera corresponder dependiendo de su aspecto físico. 
 
La esclava para ser subastada ha de ser expuesta a la vista de todos los postores, ocupando el sitio más apropiado para ser vista por todos. Será el presentador quien en voz alta, diga las características de cada una de las esclavas a subastar, antes del inicio de la subasta de cada una de ellas. Indicando además, en su caso, el precio que tiene la esclava de salida, o si por el contrario el precio de salida es cero. 
 
Lo normal es que el presentador a medida que vayan surgiendo las pujas y para que sigan surgiendo más y más altas, hará que la esclava se mueva de una lado a otro de la tarima e ira poniéndola en posiciones, para mostrar sus virtudes y su belleza. 
 
Sentirse subastada es una absoluta indecisión, puesto que nunca sabes quien te va a adquirir convirtiéndose en tu nuevo amo o ama, ni que hará contigo este nuevo amo, por lo tanto, el morbo y la adrenalina te llena todo tu cuerpo y te hace sentir estupendamente, ya que te gusta hacer lo que estás haciendo. 
 
Actualmente las subastas que se organizan, son subastas para un determinado periodo de tiempo, como por ejemplo un fin de semana, una semana, quince días, o así sucesivamente. La esclava una vez cumplido el periodo de tiempo por el que fue vendida, vuelve de nuevo a su vida normal sí acudió por su propia iniciativa, o a depender del amo que la llevó a la subasta, si ya previamente era propiedad de aquel. 
 
La esclava puede arrepentirse en todo momento y abandonar la subasta, incluso después de haber sido subastada, lo que ocurre, es que bien su amo o ella si fue sola, tendrán que hacer frente a la penalización económica establecida y si fue con amo, la esclava puede ser castigada por su amo natural.

Película:

https://espanol.biguz.net/watch.php?id=981493&name=har%C3%A9n-del-mercado-de-esclavos-vintage



1 comentario:

  1. Me gustaria ser subastada y comprada por un Amo duro severo, para ser castigada, usada, humillada, sin limites. Soy muy cerda y viciosa y necesito un Amo que me eduque y me haga ser una buena perra.

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