miércoles, 14 de diciembre de 2022

UNA ESCLAVA HA DE SABER PLANCHAR


 

Una buena esclava debe saber hacer todas las tareas domésticas, además de todo lo que le pidan hacer sus amos. 

Para planchar debes tener en cuenta lo siguiente, si no quieres ser castigada:

1. Asegúrate (y vuélvete a asegurar) de que la prenda se pueda planchar.

Revisa las etiquetas de la prenda que quieres planchar para ver si ésta puede ser planchada o no. Es muy importante que revises bien que la prenda se pueda planchar.¿Si no se puede y la planchas? Bueno, pues te quedas sin prenda. Así de claro.

2. Prepara la tabla de planchar

Te recomendamos que utilices una tabla de planchar pero, si no tienes ninguna, utiliza una superficie plana y firme (como por ejemplo, la mesa del comedor). Eso sí, asegúrate de no planchar sobre una superficie inflamable y siempre, siempre, coloca un paño entre la superficie (si no es la tabla de planchar) y la ropa.

3. Rellena el depósito de agua de la plancha

Agrega agua filtrada en la cámara de la plancha, hasta que llegue casi al borde. Siempre recomendamos revisar las instrucciones de la plancha para saber exactamente cuánta agua rellenar.

4. Clasifica tus prendas según su material

Cada material necesita un método diferente de planchado y una temperatura distinta. No es lo mismo una prenda de algodón que una de seda, por ejemplo. Por eso es esencial que dividas tus prendas en diferentes grupos según el material del que estén hechas, para ir planchando grupo por grupo por separado.

5. Coloca la prenda en la tabla

Asegúrate de que no hay ninguna arruga. Si la hay, cuando pases la plancha por encima, harás una línea arrugada en la tela que costará más quitar.

6. Calienta la plancha

Enchufa la plancha a la corriente y gira el dial de calor hacia el ajuste que sea adecuado para tu tipo de prenda. Cuando la plancha haya llegado a la temperatura deseada, verás una lucecita que lo indica (cada plancha lo indica diferente, pero lo verás claramente). Como hemos visto, cada material necesita una temperatura distinta. Empieza a planchar siempre las prendas que necesitan menos temperatura.

Por ejemplo:

Las prendas de seda se tienen que planchar a temperatura tibia. Se planchan del revés, con una pasada rápida y usando algo de vapor.

El poliéster, el nylon, el acetato y las fibras acrílicas se planchan a temperatura tibia (si el nivel de calor es muy intenso, podrían derretirse o fundirse).

Las prendas de lana y tejidos similares, se planchan en caliente y con varias pasadas rápidas.

El algodón y el lino requieren que la plancha esté muy caliente y la aplicación de vapor para humedecer la prenda y eliminar mejor las arrugas.

7. Plancha el primer lado de la prenda

Pasa el lado caliente de la plancha de manera firme y lenta por uno de los lados de la prenda. Plancha cada parte individual de la prenda por separado (si tienes que planchar una camisa, plancha el cuello, luego los puños, mangas, hombros, tapeta y finalmente el cuerpo principal de la camisa).

¡Ojo! No dejes la plancha apoyada directamente sobre la prenda o puedes quemarla.

8. Evidentemente, plancha el otro lado de la prenda

Voltea la prenda y plancha el otro lado, teniendo mucho cuidado en no dejar arrugas, si pasa la plancha por encima, costará quitarlas.

9. Cuelga la prenda

Inmediatamente luego de plancharla, cuelga la prenda en una percha y deja que se seque con el aire. Si la amontonas o la dejas mal colocada, seguramente quedará con arrugas.

Con estos consejos lograras ser una esclava demandada y cotizada.

 

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