Hacer fregar a la esclava el piso de la casa de rodillas, es uno de las ordenes más comunes que puede recibir una mucama. Con esa orden la ama o el amo, está demostrando a la esclava, que no es más que una cosa y que puede disponer de ella. Así es como se humilla y educa una esclava, para que se convierta en una dócil yegua, con la que hacer todo lo que se quiera. Ello a veces, ante la presencia y regocio del amo o ama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario